
CÓMO FUNCIONA.
Un método claro y documentado en cada encargo. Sabes desde el principio qué vamos a hacer, cuánto cuesta y cuándo tendrás el informe.
Cinco pasos que siguen siempre el mismo orden, para que el informe resista cualquier impugnación.
Una llamada breve para entender qué se discute, qué pruebas tienes y en qué punto está el procedimiento.
Te decimos con franqueza si la pericial puede ayudarte. Si tiene sentido, recibes alcance, plazo y coste por escrito.
Recogemos la evidencia con métodos forenses y cadena de custodia documentada, para que nadie pueda cuestionar su origen.
Conclusiones claras primero, detalle técnico después. Un informe que el juez entiende y que resiste un contrainforme.
Si hace falta, defendemos el informe en el juicio y respondemos a las preguntas de las partes y del tribunal.
Antes de empezar recibes por escrito qué vamos a analizar, cuánto cuesta y cuándo tendrás el informe. Si hay un plazo procesal encima, lo tenemos en cuenta desde el primer día.

Déjanos tus datos y te llamamos para valorarlo. Confidencial desde el primer mensaje.
Lo que más nos preguntan antes de encargar un informe.
Depende del volumen de la prueba y de la complejidad del caso. Tras la primera llamada te damos un presupuesto cerrado y por escrito, sin sorpresas.
Lo fijamos en el presupuesto según el caso. Si hay un plazo procesal ajustado, organizamos el trabajo para llegar a tiempo.
Sí. La recogida de evidencias puede hacerse en remoto o desplazándonos, y la ratificación puede ser presencial o por videoconferencia.
Lo analizamos punto por punto y, si hace falta, preparamos una respuesta técnica y la defendemos en sala.
¿Tienes un caso entre manos? Cuéntanoslo y te decimos con franqueza si la pericial puede ayudarte.