
MANIPULACIÓN DE IMÁGENES Y VÍDEO.
Fotografías de daños, grabaciones de cámaras de seguridad, capturas de un siniestro. Determinamos si una imagen o un vídeo ha sido editado, recortado o alterado, y cuándo y con qué se hizo.
Fotografías de daños aportadas a una aseguradora o a un procedimiento cuya autenticidad se discute.
Grabaciones con cortes, saltos de tiempo o fotogramas sospechosos que pueden cambiar el relato de los hechos.
Imágenes manipuladas que dañan la reputación de tu cliente o se usan para presionarle.
Revisamos el archivo a nivel de píxel y de estructura: compresión, metadatos, huellas del dispositivo y del software de edición. Cada alteración que detectamos queda documentada y explicada con ejemplos visuales.

Déjanos tus datos y te llamamos para valorarlo. Confidencial desde el primer mensaje.
El mismo método en cada encargo, para que el informe resista cualquier impugnación.
Una llamada breve para entender qué se discute, qué pruebas tienes y en qué punto está el procedimiento.
Te decimos con franqueza si la pericial puede ayudarte. Si tiene sentido, recibes alcance, plazo y coste por escrito.
Preservamos la evidencia con métodos forenses y documentamos cada paso para que nadie pueda cuestionarla.
Conclusiones claras primero, detalle técnico después. Y, si hace falta, lo defendemos en sala.
Las fotos del siniestro parecían impecables. El perito encontró las huellas de edición y nos dio un informe que cambió la negociación.”

Lo que más nos preguntan los abogados antes de encargar esta pericial.
Sí, aunque las redes recomprimen y eliminan metadatos. Por eso, siempre que sea posible, conviene conseguir el archivo original.
Muchas veces sí, cruzando metadatos, datos del dispositivo y elementos de la propia imagen. Si no es posible, el informe lo dice con claridad.
Sí. Verificamos su integridad, la continuidad temporal y si la exportación se ha hecho de forma que preserve su valor probatorio.
¿Tienes un caso sobre la mesa? Llámanos y lo valoramos contigo.